Tres lámparas solares. Si me dieran un euro por cada vez que alguien me dice entre risas: «¡Eso no lo vas a recuperar!», habría pagado el doble por las tres.
Pero al menos ahora tenemos luz en el salón y en el baño, y una más de repuesto. La luz de las velas crea un ambiente acogedor, pero mejor con suficiente luz. Aunque solo sea para ver lo que hay en el plato.
La borrasca Theresa. Mucho, mucho más q horrible... 😓

